Ciclos Formativos Forestales

La seca de nuestras encinas PDF Imprimir E-mail
Martes, 23 de Enero de 2018 09:29
Artículo realizado y editado por Jairo Guerrero y Pablo Campayo

Charla de ECUÓRUM al alumnado de los ciclos formativos de formación forestal del IES EL CARMEN en Cazalla de la Sierra

La importancia de los elementos de un ecosistema

En Andalucía, desde principios de la década de los 80, comenzaron a aparecer defoliaciones y decoloraciones en diferentes especies leñosas, a veces acompañadas de tasas de mortalidad elevadas. La generalización de estos daños, el patrón irregular de distribución de los mismos y la sintomatología tan inespecífica que mostraban, no permitió relacionar toda esta situación con un único agente responsable, por lo que al conjunto de síntomas y daños producidos al arbolado se le denominó como “SECA”.

En la actualidad, la Seca de los Quercus es el la principal amenaza de las formaciones de encinas y alcornoques en Andalucía, así como en buena parte de la Península Ibérica, comprometiendo la estabilidad y persistencia de ecosistemas tan importantes en el ámbito mediterráneo como son las dehesas.

Ante este problema, la empresa carmonense Ecuórum: Servicios Ecosistémicos S.L., se propuso indagar sobre esta problemática y cómo afecta a nuestros bosques mediterráneos, comenzando para ello, por buscar una explicación fundamentada sobre el funcionamiento de nuestros ecosistemas adehesados desde su origen.

Paco Rodríguez, nos comenta que nuestros bosques originarios serían más parecidos a lo que conocemos como la sabana africana, en la que existe una gran interrelación entre los diversos grupos animales, y entre estos y las plantas.

 

En estos ecosistemas existían grandes herbívoros con un papel muy importante en la estructura de las formaciones vegetales ya que derribaban árboles para abrirse paso entre la vegetación, lo que conformaba ese paisaje tan característico: bosques abiertos con baja densidad de arbolado.

En el momento en que el hombre tiene capacidad como para abatir a los grandes herbívoros y va produciendo la extinción de los mismos, se produce una gran transformación en el paisaje, al provocar que los ecosistemas mediterráneos pasen a ser bosques densos, con disminución del sotobosque formado por arbustos y pastizales mediterráneos. De ahí que los romanos dijeran, cuando llegaron a la Península Ibérica, que una ardilla podría atravesarla, desde Gibraltar a Los Pirineos, sin tocar el suelo.

Lo que conocemos como dehesas se ha conseguido tras una enérgica intervención del hombre sobre el bosque mediterráneo denso. Buscando un aumento de la producción de los herbívoros, ha ido disminuyendo las especies arbóreas de las cuales no podían obtener un beneficio ganadero, dejando aquellos árboles de mayor interés como son los que producen bellota y sobre todo, disminuyendo la densidad del arbolado, el matorral, y aumentando la producción herbácea.

Partiendo de estos antecedentes, los técnicos de Ecuórum comenzaron por analizar las relaciones entre todos los elementos de estos ecosistemas, intentando averiguar cómo se interrelacionan los árboles, como si estos ``pudieran hablar´´. Se dieron cuenta de que los árboles de la dehesa morían de ``tristeza ´´, ya que, estaban siendo abandonados por los otros miembros del ecosistema. Estas pérdidas de relaciones se traducían en desequilibrios y por tanto, esto era la causa del deterioro, lo que estaban perdiendo con respecto a los bosques de antes. Existen muchas interrelaciones y muchos eslabones de la cadena trófica que antes existían y ahora no. Debido a este desequilibrio, hay especies que comienzan a debilitarse porque necesitan de otros para poder vivir, y este debilitamiento lo aprovechan otros organismos oportunistas para atacar sobre ellos, debilitándolos, llegando incluso ha matarlos. De ahí el origen de lo que hoy se conoce como la SECA.

Para llegar a esta conclusión fue determinante el papel desarrollado por Pablo Ojeda, alumno de Formación Profesional Forestal en el IES EL Carmen de Cazalla de la Sierra. Hay que tener en cuenta que Paco Rodríguez es “Ingeniero Agrónomo” y especialista en enfermedades producidas por hongos como la “Phytophthora cinnamomi”, considerado como el principal agente causante de la SECA, mientras que Pablo es titulado en “Gestión Forestal y Del Medio Natural”, lo que confirió al equipo formado por ambos, una visión integradora del funcionamiento simbiótico propio de los ecosistemas forestales.

A partir de esta hipótesis de trabajo continuaron profundizando en la sofisticada red de comunicación que existe bajo el suelo entre árboles y hongos, preponderando la necesidad de que los árboles requieren de una serie de hongos para existir, y si estos no están, favorecen la aparición de otros hongos perjudiciales para el propio árbol. Si a esto le sumamos las consecuencias del cambio climático que se traduce en unas condiciones climáticas adversas y desfavorables para la vegetación cuya incidencia está aumentando durante los últimos años, tenemos los que se conoce como La SECA.

Entre los hongos beneficiosos para los árboles destaca la importancia de las trufas, cuya dispersión se ha visto mermada por la desaparición y disminución de las poblaciones de conejos, animal al que le encantan este tipo de hongos y elemento fundamental en su diseminación.

La forma de trabajo de la empresa Ecuórum, en algunos casos concretos, ha consistido en desarrollar actividades que favorezcan la implantación y desarrollo de hongos simbióticos con el arbolado, podemos decir por tanto, que realizan el trabajo que tendría que haber desarrollado el conejo si estuviera presente en el ecosistema.

Tras estudiar el ó los desequilibrios producidos en cada ecosistema, en cada monte o en cada finca, esta empresa se encarga de realizar los trabajos necesarios para volver a un estado equilibrado, obteniéndose en general, muy buenos resultados, pues las masas forestales se recuperan y superan la SECA. En aquellos ecosistemas muy desestructurados no queda más remedio que realizar siembra de encinas y alcornoques nuevos, sobre todo en los caso en los que la dehesa se encuentra muy envejecida.

La dehesa es un ecosistema que cuenta con una biodiversidad de las más complejas del mundo y si algún elemento de este ecosistema falla, el sistema falla. En estos sistemas forestales los problemas y síntomas aparecen tras un largo periodo de tiempo, de ahí que para actuar sobre algún problema del presente habrá que conocer en profundidad las características de nuestro ecosistema desde sus inicios y esperar los resultados de nuestras actuaciones a medio o largo plazo.

 
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